17 de octubre de 2016

Jennifer Hoffman - Estableciendo Límites Y Levando Anclas - 10 de Octubre 2016





Traducción: Rosa García

Difusión: El Manantial del Caduceo en la Era del Ahora
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
https://www.facebook.com/ManantialCaduceo

En periodos de intensa actividad energética debemos asegurarnos de que nuestros límites energéticos están en su sitio. ¿Por qué debemos establecer límites si deseamos que la energía fluya libremente y que genere la mayor transformación posible? Porque, sin límites, la energía no tiene un camino por el que discurrir y, aunque deseemos recibirla en grandes cantidades, no queremos que venga acompañada del caos ni del drama que se producen cuando no controlamos los flujos energéticos. En periodos así, debemos abrirnos al inmenso potencial que conllevan estos intensos movimientos de energía y levar nuestras anclas. De esta manera podremos comenzar a navegar, a la vez que fijaremos los límites que permitirán que nuestro barco mantenga su rumbo.


Los límites controlan el flujo del movimiento energético que entra y sale de nuestras vidas. Un límite energético bien marcado (como la frase favorita que he compartido con ustedes durante años: “Todas las personas de mi vida me aman, me honran y me respetan”), crea las bases para la clase de relaciones y de energía que deseamos en nuestras vidas. Y sirve para dos propósitos: por un lado, permite que todos sepan cuál es el precio de admisión en nuestro campo de energía y, por otro, atraeremos a personas que quieran estar en ese espacio con nosotros. Aquellos que necesiten el límite como recordatorio de cómo deben comportarse en nuestra presencia, se sentirán incómodos con el. Por el contrario, aquellos que no lo necesiten ni siquiera serán conscientes de su existencia, únicamente tendrán la sensación de que nuestra energía les resulta muy agradable porque coincide con la suya.

Cuando creamos límites energéticos comenzamos a atraer la energía que está en su misma frecuencia y vibración, al tiempo que aumentamos las probabilidades de que nuestras vidas pueda incluir esas energías. Todo ello nos permitirá levar anclas y navegar por nuevos territorios, pero no podremos hacerlo si no tenemos una dirección predeterminada. ¿Cuántas veces montan en su coche y circulan por la ciudad sin rumbo? Probablemente, no muy a menudo. Subimos al coche cuando tenemos un destino en mente, y lo mismo puede aplicarse a nuestras vidas.

En lugar de vernos disparados desde un cohete (mientras esperamos aterrizar de una pieza en algún lugar donde nos gustaría estar), nuestros límites y nuestro deseo de avanzar nos abrirán a la transformación que nos “desatascará”. Resulta más sencillo integrar la transformación cuando somos nosotros quienes gestionamos el proceso, cuando somos conscientes y decidimos hacia dónde fluirá la energía.

Tan pronto decidamos que estamos listos para avanzar, debemos marcar límites que nos permitan controlar cuánta energía vamos a recibir, donde irá y cómo vamos a utilizarla. Entonces podremos aprovechar esa energía de forma mucho más constructiva, porque nos habremos convertido en un mayor contenedor energético. De hecho, al tener límites energéticos más fuertes crearemos mayores contenedores de energía. ¿Cuán grande quieres que sea tu contenedor energético?

O, dicho de otro modo, ¿hasta dónde te atreves a ampliar tu contenedor energético - buscar una solución más poderosa, soñar un sueño más grande, esperar los mejores y más elevados resultados en todas las situaciones, para tí mismo y para el mundo?

Crea tus límites energéticos creando intenciones poderosas para tu vida, como:

¿Cuánta alegría quieres disfrutar?

¿Qué clase de relaciones son placenteras y satisfactorias? ¿Cómo deseas que se comporten contigo las personas de tu entorno?

¿Deseas paz, amor y prosperidad? Inclúyelas en tus límites.

¿Estás esperando a que otros te sostengan, te apoyen y te guíen hacia tu más elevado potencial en aquello que haces? Haz que eso también forme parte de tus límites.

Cualquier propósito que sirva a tu mayor bien es parte de tus límites energéticos, y te ayudará a levar las anclas que han estado reteniéndote y haciéndote sentir paralizado, de manera que puedas continuar adelante con confianza y propósito, rumbo a una vida plena y dichosa.

Es una semana intensa a nivel energético: coloca los límites en su sitio, leva el ancla y comprueba lo lejos que puedes llegar en tu viaje.

Jennifer Hoffman
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