miércoles, febrero 03, 2016

Sarah Varcas - ¡Despierten y sientan el olor del café! - 1 Febrero 2016






 
Traducción: Fara González
Difusión: El Manantial del Caduceo
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
https://www.facebook.com/ManantialCaduceo


Febrero se puede sentir más que enero como el comienzo de un nuevo año. Con Mercurio retrógrado durante gran parte del mes pasado puede que hayamos estado ocupados atando cabos sueltos, identificando asuntos que pensábamos habían concluido y limpiando en general los negocios sin resolver, fuesen prácticos, emocionales o espirituales. Ahora que Mercurio está de nuevo yendo hacia delante tenemos una oportunidad mejor de avanzar a nuestro ritmo. Lo que viene bien realmente, dado que una estación de eclipses comienza justo después de la luna llena de febrero, antecediendo un par de eclipses en marzo. Pero antes de entrar en eso, hay cosas que hacer….



Este mes comienza con una alineación de Saturno, Urano y Plutón que durará hasta el eclipse lunar del 23 de marzo. Portando sombras de la cuadratura Urano/Plutón que dominó los cielos desde el 2012 hasta el 2015, esta alianza resalta donde hemos sido muy complacientes y necesitamos despertar y oler el café. Puede ser tentador revisar esos tres años con una sensación de satisfacción…. hasta diría yo, de gran satisfacción reflexionando sobre los cambios enormes que hemos logrado y dándonos palmaditas en el hombro por ser tan ‘modernos’. Y por supuesto podemos haberlo sido. Muchos individuos sufrieron traumas y/o transformaciones que no hubiesen imaginado de antemano que sobrevivirían. Todos tuvimos pruebas y muchos se sintieron como acorralados en una esquina la cual solamente podían superar a través de las llamas para salir al otro lado. En cuyo caso es tentador pensar que ahora estamos del otro lado, y realmente, ¡todo debería estar tranquilo y en calma!

Pero la clave para entender este tiempo reside en el reconocimiento de que las cosas no regresan a ‘la normalidad’ después de la cuadratura de Urano/Plutón. Al contrario, su propia naturaleza ha cambiado irrevocablemente. La propia sustancia que entreteje e universo y todo en este, se teje de nuevo cuando los planetas externos danzan juntos de tal forma. Es por esto que experimentamos su impacto tan poderosamente: nos penetra al nivel más profundo y no podemos ignorar sus efectos porque se convierten en nosotros. Hacerlo sería fracturar nuestro propio ser y divorciarnos de nuestra esencia. Aun cuando miremos hacia atrás a un tiempo desafiante que nos probó profundamente, fue realmente un tiempo durante el cual nuestra propia naturaleza era desmembrada y entonces reformada. Ya no somos los mismos sino más fuertes. Ahora estamos renovados, renacidos, rediseñados por la fuente sagrada. Nada será igual, mucho menos nosotros.

Una vez que abrimos la puerta a tales fuerzas debemos aprender a vivir bien con ellas. Después de haber hecho cambios poderosos debemos estar preparados para hacer más cuando sea necesario y preferiblemente antes de que se nos lleve al límite como les sucedió a muchos durante la danza cósmica del 2012-2015. Ahora sabemos cómo se siente ser forzados a un cambio profundo. ¡La próxima vez cambiemos antes de que se nos obligue! Hagámoslo a nuestro ritmo, en cuanto sintamos la inclinación interior que dice “bien…algo no anda bien aquí…movilícense para el cambio….” La resistencia es fútil, pero los actos de fe con coraje en respuesta a la sabiduría interna son la propia esencia del proceso evolutivo en este año. Necesitaremos coraje y enfoque, compromiso y claridad. Puede que tomen tiempo para desarrollarse suficientemente, pero mientras más invirtamos en su desarrollo ahora mejor equipados estaremos para responder cuando el cambio nos toque de nuevo a la puerta (lo que hará).

Saturno ahora en Sagitario provee el optimismo práctico y el coraje de resistencia requeridos para continuar por el sendero del cambio, aunque nos guste donde estamos ahora. La evolución no se trata de llegar y la transformación no consiste en asegurar un estado que dure para siempre. La vida es siempre un flujo, si no, no es vida. Nuestro corazón descansa entre pulsaciones. El despertar es limitado por el sueño y la energía por el cansancio. Nuestro aliento va y viene, nuestras células se renuevan y nuestras emociones cambian. El estasis es estancamiento: muerte no vida, supresión no expresión. Si queremos la vida que es nuestra debemos estar preparados para vivirla plenamente; no editar las partes que preferimos evitar y apegarnos tenazmente a las que realmente necesitan irse. La estación venidera de eclipses, conjuntamente con esta alineación entre Saturno, Urano y Plutón ayudarán a soplar las telarañas de complacencia recordándonos que los destinos están sobre valorados: el viaje de experiencia es lo importante.



Una conjunción entre Venus y Plutón del 3 al 9 de febrero nos recuerda que aun en medio de cambios significativos podemos encontrar gran consuelo cuando nos rendimos ante el proceso en lugar de luchar por controlarlo. Hay un cierto abandono en este aspecto: una voluntad de permitirle a las fuerzas del cambio que inunden nuestro ser y rompan nuestras ordenadas defensas. Si podemos permitir esto, aceptando el tsunami de nueva energía que irrumpe en nuestra calma superficial, encontraremos su influencia rejuvenecedora y refrescante que puede alcanzar cualquier recodo de nuestra vida. Sin embargo si luchamos por forzar el flujo y conformar el proceso puede que nuestras defensas ante esa inundación se vean superadas cuando menos lo esperemos, por fuerzas fuera de nuestro control.

Del comienzo de febrero al final de abril vemos a Quirón en conjunción con el nodo sur, oponiéndose a Júpiter hasta el 11 de marzo. Ambos un gran maestro y sanador, Quirón busca la totalidad conociendo íntimamente esos sitios internos donde sentimos cualquier cosa, ¡pero! en Piscis nos pide conocernos a nosotros mismos lo suficiente a nivel del ego para ser capaces de soltar aquello que creemos que somos en busca de una verdadera mayor y más duradera. Sin embargo, Quirón en Piscis puede hacernos buscar la trascendencia ante todo, percibiendo el reino de material áspero como crudo y básico, prefiriendo el espíritu sobre la sustancia, el refinamiento sobre la realidad. Pero dar este salto antes de conocernos a nosotros mismos como seres físicos en un reino material es prematuro: un escape de la humanidad que es nuestra herencia y responsabilidad en virtud del nacimiento. En su oposición a Júpiter en Virgo se nos desafía a abrazar el reino físico a la vez que reconocemos sus limitaciones y riesgos. Porque el espíritu está igualmente albergado dentro de la materia como fuera de ella. Si no podemos encontrarlo allí y por el contrario evitamos la confrontación con lo mundano, nos negamos el acceso a la fuente sagrada en su plenitud, a aquello que anima todas las cosas.

La sanación disponible cuando Quirón haga conjunción con el nodo sur cambia la vida. Aportando un conducto para el cierre de heridas pasadas que todavía nos acechan, nos invita a permitir que el pasado se complete en lugar de que se recree una y otra vez en nuestra mente, emociones y comportamiento. No podemos cambiar el pasado o borrar sus problemas de nuestra línea de tiempo personal, pero podemos dejar que se conviertan en el fertilizante para el futuro en lugar de memorias calcificadas y emociones que ahogan nuestra sangre vital en el presente. Esta conjunción revelará hasta qué punto nos identificamos con el dolor. Si nuestra narrativa personal se construye alrededor de la lucha puede ser muy difícil de sanar, porque, ¿qué es lo que queda una vez que cesa el dolor? Para liberar el pasado debemos dejar ir su rol en nuestro presente, no en un acto de negación sino en un acto de auto amor que reconoce que el pasado crea el presente tanto a través de cómo lo sanamos y cómo nos ha dañado. Sembrar quienes somos hoy en el terreno del sufrimiento del ayer es un acto sin sentido de auto agresión que prolongará nuestro sufrimiento. Quirón en el nodo sur nos invita a sanar nuestros lugares más oscuros y comienza un proceso de rectificación si lo permitimos. Alternativamente podemos utilizar su presencia para reafirmar cuan heridos estamos perdiendo una oportunidad preciosa para sanar.

La luna nueva en Acuario a las 2.40 PM UT el 8 de febrero afirma nuestro derecho a esta sanación. Si la abrazamos o no es nuestra elección siempre y puede que tengamos que luchar contra el auto sabotaje de la inercia para hacerlo, pero una vez que nos comprometemos a la renovación todo tipo de fuerzas surgen para apoyar nuestra resolución. Hay misterio en esta luna que habla de cosas escondidas e iniciaciones hacia nuevos estados de ser. Puede ser tranquila en la superficie, pero en su corazón pulsa una energía poderosa que podemos aprovechar si lo deseamos. No se dejen llevar por aquello de que ‘no está ocurriendo nada’ en este momento, porque de forma subyacente, algo despierta. Esta luna habla de un gran potencial escondido dentro de la energía enorme y mundana disponible para los hechos cotidianos. Puede que tengamos que mirar más allá de lo aparente para encontrarlo y estar preparados para buscar nuevas formas y diferentes lugares. Pero está allí, y una vez que descubramos justo cuanta fuerza de vida está buscando expresión a través de nosotros, puede que encontremos exactamente el ímpetu que necesitamos para hacer los cambios necesarios.

La llegada de Mercurio en Acuario el 13 seguida de Venus el 17, reemplaza la energía pragmática que ha dominado estas semanas pasadas con una más cerebral que valora la comunicación y la relación por sobre la necesidad de producir resultados tangibles. El tránsito del retrógrado de Mercurio en enero conjuntamente con el Sol y luego Venus en Capricornio, trajo como resultado un comienzo movido al año con mucho que ordenar, asuntos que aclarar, tareas que realizar y cabos sueltos que atar. Sin embargo el progreso real puede estar faltando. Este cambio de planetas hacia Acuario señala la oportunidad de re-enmarcar los resultados en términos de la calidad de la relación con los demás en lugar de los resultados concretos al final de un día de duros esfuerzos. Sin embargo ahora importa menos lo que podamos eliminar de nuestra lista de cosas por hacer y más de con quienes nos hemos conectado y cómo; la profundidad del entendimiento que compartimos, la apertura de nuestra mente a nuevas perspectivas, visiones diferentes y posibilidades alternativas. Con menos de un mes en Acuario, Mercurio y Venus nos animan a hacer lo mejor de este viaje de experiencia a través de este signo innovador de aire permitiéndole a nuestras mentes el tiempo y espacio para ver cosas familiares desde nuevas perspectivas. Y por supuesto, lo familiar es un término relativo. Lo que pudiese ser cotidiano para ustedes sería el colmo de la innovación para otros. Lo mundano de una persona es la revelación de la otra. Así que aquello a lo que estamos acostumbrados es a lo que debemos estar preparados a cuestionar, independientemente de cuán exitosos pensemos que somos. Siempre hay más por descubrir, perspectivas frescas que explorar y nueva información que asimilar. Mercurio y Venus en Acuario nos recuerdan de nunca asumir el pleno conocimiento o la certeza sino de mantener un corazón abierto y una mente inquisitiva en la que el universo pueda plantar sus muchas semillas de sabiduría cuando sea necesario.

El 19 de febrero ve al Sol entrar en Piscis uniéndose a Neptuno, Quirón y el asteroide Ceres en el signo final del zodíaco. Esta reunión en Piscis porta una energía sanadora gentil, pero la gentileza de Piscis no es necesariamente fácil. Bajo su influencia podemos sentir una pérdida de identidad y propósito difícil de soportar, al igual que un despertar a la unidad sagrada que nos conecta a todos como uno. Manejar la energía de Piscis no es poca cosa y requiere de enfoque y motivación tanto como de rendición con fe. Al viajar el Sol a lo largo de Piscis en el mes venidero se nos estimula a invertir energía y esfuerzo en nuestro propio despertar, a la vez que soltamos en un proceso de ser conformados por una fuerza creativa mayor. Nunca se diga que la espiritualidad de Piscis es poco confiable o débil. Somos nosotros los que la hacemos así. O no, en dependencia de si incorporamos el espíritu de vida reclamándolo como nuestro o nos arrojamos a sus pies, una víctima de las circunstancias incapaces de intervenir en nuestro propio destino.

La luna llena en Virgo a las 6.21 pm UT el 22 de febrero trae el apoyo de la propia Madre Tierra, invitándonos a anclarnos y reconectarnos con su tesoro. Caminar descalzos por la yerba, pararnos en la cima de la colina con el viento en nuestro cabello, preparar vegetales frescos para hacer nuestra sopa favorita o una ensalada crujiente y colorida, a todo ello invita a nuestras vidas la energía de esta luna. Ella nos recuerda el apoyo ilimitado disponible si lo pedimos, no ciegamente asumiendo que este drama se nos vendrá encima a nosotros o a todos. Ella ve el tejido universal que apoya, conforma y potencia nuestra contribución a la vida y quiere que lo veamos también: el amor, poder, creatividad, potencial; el nacimiento escondido dentro de la muerte y la ganancia disfrazada de pérdida.

Júpiter está en conjunción en el grado del eclipse solar del pasado septiembre en el momento de esta luna llena. Entonces las cuestiones significativas pueden llegar a su solución en el este punto, asistidas por una visión más expansiva y un entendimiento más profundo por nuestra parte, de lo que está sucediendo realmente. La percepción a posteriori es una ciencia exacta, por supuesto, así que si nos vemos mirando en retrospectiva con resentimiento es importante recordar que ninguna experiencia se desperdicia si aprendemos de ella, ninguna pena es inútil si revela algo más de nosotros mismos. El 23 de febrero comienza una nueva estación de eclipses, así que una voluntad de darnos palmaditas en el hombro por los esfuerzos previos realizados liberando cualquier pena a la luz de esta luna llena, dejará todo limpio para el próximo ciclo de seis meses de potencial progresivo.

El 25 de febrero ve a Júpiter, Urano y Plutón uniendo fuerzas hasta el 14 de marzo para fortalecer nuestra resolución. Si sabemos lo que hay que hacer pero no encontramos cómo hacer que ocurra, ellos introducen un poderoso momento en nuestra intuición que revele cual es el mejor derrotero a seguir. Escuchen ahora a su sabiduría interior, presten atención a su intuición, sentimientos y corazonadas. Ellas no son respuestas aleatorias generadas por el cerebro y el sistema nervioso para mantenerse ocupado sino datos del campo unificado en el cual nos movemos y tenemos nuestro ser. Todo lo que necesitamos conocer está en este campo, para que se revele en el momento exacto. Mientras más atención prestemos más rápidamente recibiremos el mensaje y podremos actuar más efectivamente. A medida que el mes llega a su final habrá mucha información para quienes quieran escuchar, observar y aprender.

Al final de febrero (que tendremos un día extra por ser Año Bisiesto), querremos mirar un mes en retrospectiva en el cual las cosas se han acelerado y han progresado, aunque lentas en enero, finalmente lo hemos logrado. El 2016 está ahora en plena marcha y el eclipse solar de marzo en Piscis y el lunar en Libra conspirarán pronto para avanzar aún más.



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